Cuando piensas y sientes que caes, que te hundes poco a poco en la mierda de vida que piensas te toco vivir, no ves más que cumbres inalcanzables que te hacen sentir que eres poco o nada.
Ves que poco a poco mueres cada día sin poder sentirte válido, mueren tus sueños y tus ganas.
Un día vez una mano que te levanta, que te hace salir de la mierda, te hace ver que puedes, que te enseña que vales más de lo que tú mismo piensas.
Cuando una sonrisa te dice que estás vivo, que te hace subir como pluma en el viento.
Que tocas la punta de la montaña y te hace ver lo bello que es estar arriba, donde la brisa refresca tu alma.
Cuando ves que te valoran, que creen en ti, que te ven como "alguien" ese día mueres por fin y renaces feliz, vuelves a la vida siendo el que querías ser, el loco el niño que quería salir a jugar, que quería bailar, reír, llorar, que quería portarse como niño y no le dijeran que sea maduro, que debía ser un adulto.
El día que sientes que tienes un hogar, gente que te rodea que puedes considerar familia.
Ese día es cada instante a tu lado.
Cada segundo mirándote, cada segundo disfrutando de tus caricias y tus besos.
Ese día este pobre ser descubrió su yeti que con su canto, con su dulzura hace magia en mi, y transformas mi vida mi mundo.